Washington.- Donald Trump parece sentirse acorralado. Tras la derrota en el primer debate que lo enfrentó a su rival demócrata, Hillary Clinton , el magnate republicano está dispuesto a lo que sea para salir mejor parado del próximo frente a frente, que tendrá lugar el domingo 9 de octubre.

Y en medio de esa desesperación, el millonario no descarta sacar el tema de las infidelidades de Bill Clinton para incomodar a Hillary y desconcertarla ante la audiencia, que en la oportunidad pasada batió el record: fue seguido por más de 80 millones de televidentes.

“Hillary Clinton estuvo casada con el hombre que más ha abusado de las mujeres en la historia de la política”, dijo Trump a The New York Times pero no se quedó allí sino que acusó a la ex primera dama de complicidad: “Hillary fue una facilitadora y luego atacó a las mujeres a las que Clinton maltrató. Creo que es un problema grave para ellos y es algo de lo que estoy considerando hablar más en el futuro”.

“La única lealtad de Hillary Clinton es con sus contribuyentes financieros y hacia ella misma. No creo que sea leal ni a Bill. ¿Y por qué debería serlo, amigos, por qué?”, Aseguró la semana pasada con el objetivo de también poner en duda la fidelidad de la demócrata.

Pero, ¿está Trump libre de pecado como para tirar la primera piedra?

Que su trato no es el mejor con las mujeres está evidenciado ya. El episodio que protagonizó con Alicia Machado, la Miss Universo venezolana a la que llamó “Miss Piggy” porque había subido de peso es prueba fiel de su comportamiento. Además, en los últimos días, ex concursantes, miembros del equipo y editores del programa de televisión “The Apprentice” dijeron que durante los años en los que Donald Trump participó del reality menospreció de forma reiterada a las mujeres con sus expresiones sexistas.

Pero no sólo reside en esas denuncias su mala fama. El millonario fue señalado en más de una oportunidad como acosador, incluso aunque luego lo denegó, su primera esposa Ivana llegó a denunciarlo por violación, de acuerdo a una nota de El País de España.

Ivana y Trump se divorciaron en 1991. ¿Por qué? Porque el republicano que quiere convertirse en el sucesor de Barack Obama tuvo una relación extramatrimonial con Marla Maples, una aspirante a actriz 17 años más joven que él.

Si bien es cierto que luego de la infidelidad el magnate se casó con Marla, eso no quita lo sucedido. Su segundo matrimonio concluyó en 1999, cuando Trump ya había conocido a la que iba a convertirse en su tercera esposa, Melania . (http://www.lanacion.com.ar/)