Brasilia.- Dilma Rousseff entró en la trinchera tan pronto recibió la confirmación de que había sido destituida de la presidencia de Brasil este miércoles. “Volveremos” con “lucha”, prometió combativa.

Rousseff denunció que su destitución constituye la consumación de un “golpe de Estado” en el país y convocó a una “enérgica, determinada y firme oposición a los golpistas”.

Con 61 votos contra 20, el Senado aprobó la destitución de Dilma Rousseff por irregularidades presupuestarias, que ella siempre negó.

Arropada por decenas de simpatizantes, ex miembros de su Gobierno y legisladores próximos al Partido de los Trabajadores (PT), Rousseff compareció ante la prensa en el palacio de la Alvorada, la residencia presidencial que todavía ocupa, minutos después de que el Senado aprobara su destitución.

“Es el segundo golpe de Estado que enfrento en la vida. Primero fue el militar (1964), que me afectó cuando era una joven militante; el segundo fue el parlamentario, que me derriba del cargo para el que fui elegida”, afirmó Rousseff, que fue separada temporalmente del poder en mayo y sustituida por su antiguo vicepresidente y desde hoy presidente de Brasil, Michel Temer.

“Acaban de tumbar la primera mujer presidenta de Brasil sin que haya cualquier justificación constitucional para el impeachment”, lanzó en el discurso después del voto que acabó su mandato.

“61 senadores sustituyeron la voluntad expresada por 54,5 millones de votos (…). El Senado Federal tomó una decisión que entró para la historia de las grandes injusticias. Los senadores que votaron por el impeachment escogieron rasgar la Constitución Federal, decidieron por la interrupción del mandato de una presidenta que no cometió crimen de responsabilidad, condenaron una inocente y consumaron un golpe parlamentario”, añadió.

Dilma Rousseff fue informada poco después de la decisión, que se tomó al final de un proceso que desde hace nueve meses estremece a Brasil.

Después de aprobar su destitución, el Senado conservó los derechos políticos de la mandataria, por lo que Rousseff, si lo desea podrá presentarse a cargos políticos.

“Escuchen bien: ellos piensan que nos vencieron, pero están engañados. Sé que todos vamos a luchar. Habrá contra ellos la más firme, incansable y enérgica oposición que un gobierno golpista pueda tener”, advirtió.

Si bien quedó habilitada para funciones públicas, Rousseff, que gobernó desde el 1 de enero del 2011 hasta este miércoles, no podrá optar al cargo de presidenta en el 2018 porque ganó dos elecciones consecutivas.

“Esta historia no acaba así. Estoy segura que la interrupción de este proceso por el golpe de estado no es definitiva. Nosotros volveremos, volveremos para continuar nuestra jornada rumbo a un Brasil en que el pueblo es soberano”, prometió.

Rousseff advirtió que “el golpe de Estado” no sólo fue contra ella sino contra todos los partidos de izquierda y todos los sectores progresistas.

“Fue solo el comienzo. El golpe va a afectar indistintamente a cualquier organización política democrática, a los movimientos sociales y a todos los que luchan por derechos, como derecho al trabajo, a la jubilación justa, a habitación, a la tierra”, denunció.

“Fue un golpe racista, misógino y homofóbico” que busca privar los derechos de los negros, los indios, las mujeres y los homosexuales, insistió.

La ex mandataria convocó a sus 54 millones de electores y a todos los brasileños que defienden la democracia y que se beneficiaron de los programas sociales del PT a luchar contra el Gobierno de Michel Temer.

“Por más de trece años realizamos con éxito un proceso que promovió la mayor lucha contra la desigualdad social. Pero el proceso no acaba aquí. Estoy segura de que no es definitivo. Volveremos pero no sólo para satisfacer nuestros deseos sino para culminar nuestra jornada por un Brasil soberano”, sostuvo.

“No desistan de la lucha. Escuchen bien: piensan que nos vencieron pero están engañados. Sé que todos vamos a luchar. Habrá la más determinada, firme y enérgica oposición que un golpista puede sufrir”, afirmó.

“En este momento no digo adiós sino hasta de aquí a poco. Porque sé que o yo u otros asumiremos este proceso. Yo lucharé a partir de ahora por un Brasil mejor. Y estoy segura de que otros u otras asumirán ese mismo papel”, concluyó.

Dilma Rousseff se convirtió en la primera presidenta de la historia de Brasil tras ganar las elecciones del 2010 y fue reelegida cuatro años después para un segundo mandato que, tras su destitución, concluirá Temer, el 1 de enero del 2019. (ElComercio.pe)