Nuevo Laredo, Tamaulipas.- Tras un año y ocho meses de prisión, acusados del homicidio del columnista Carlos Domínguez, en Nuevo Laredo, Tamaulipas, cinco personas que fueron señaladas por orquestar y ejecutar el crimen, fueron absueltas por un Tribunal de Enjuiciamiento, al determinar que no había elementos probatorios que sostuvieran la responsabilidad de los inculpados.

Entre los cinco liberados, se encuentran los reporteros Luis Ignacio Valtierra Hernández y Jesús González Zúñiga; el empresario Rodolfo Jorge Alfredo Cantú García, y los presuntos autores materiales vecinos de Zacatecas, Adrián Montes Fernández y David Mejía Bravo.

En entrevista con Apro luego de ser liberados, Valtierra Hernández y González Zúñiga anunciaron que solicitarán medidas de protección al Mecanismo de Protección para Personas Defensoras y Periodistas, al considerar que durante el tiempo en que estuvieron en prisión, se generó un ambiente de animadversión en su contra que pone en riesgo su vida y las de sus familiares.

Al señalar que seguirán peleando para que, así como ellos fueron declarados inocentes, también lo sea el periodista Gabriel Garza Flores, quien falleció el 14 de abril pasado por no recibir atención médica adecuada, Valtierra y González resaltaron que mantienen viva la exigencia para que se esclarezca el homicidio de Carlos Domínguez y “se detenga a los responsables reales”.

Valtierra Hernández abundó que solicitarán protección del Mecanismo toda vez que durante el proceso judicial se armó una campaña de difamación en su contra, que incluyó la creación de “perfiles falsos en redes sociales que hacen vinculaciones de nosotros con el crimen organizado, que no solamente ponen en riesgo nuestra vida sino de nuestros familiares”.

El periodista resaltó que pese a que se integró una carpeta de investigación por los golpes que él recibió y la tortura a que fue sometido Jesús González Zúñiga, así como una queja ante la Comisión de Derechos Humanos de Tamaulipas, no hay avances significativos.

Reprobó que en el proceso judicial, la Fiscalía Especial de Atención a Delitos contra la Libertad de Expresión (Feadle), no se acercó a los periodistas acusados, “a pesar de que desde el día uno de la detención no había elementos para que actuaran legalmente contra nosotros”, por el contrario, la dependencia federal “dejó en manos de la Procuraduría del estado la investigación”, a excepción de las diligencias judiciales para el análisis de los números telefónicos de los acusados y Carlos Domínguez.

“Perdimos trabajo, el procurador de justicia (Irving Barrios Mojica) nos humilló a nivel nacional al exhibirnos como copartícipes del crimen cuando no había los elementos necesarios para que actuara legalmente contra nosotros, no había órdenes de aprehensión, a mí me golpearon y a Jesús lo torturaron los agentes investigadores”, apuntó Valtierra. (Proceso.com.mx)