Tamaulipas.- En lo que va del año, en Tamaulipas se han triplicado los casos de Alzheimer, pasando de 49 diagnósticos que se dieron en el 2021 a 121 que de enero a la fecha del presente año; siendo en su mayoría las mujeres las afectadas con 82 diagnósticos a 39 que han presentado los hombres.

En la antesala de la conmemoración del Día mundial del Alzheimer que tiene lugar el 21 de septiembre la Secretaria de Salud en el estado, expone que dicho padecimiento es una enfermedad de origen neurológico en la cual el principal síntoma es la pérdida de la memoria.

Se resalta el que no existe tratamiento específico pero cuyo riesgo puede ser reducido con una dieta sana, ejercicio físico y actividad cognitiva y social.

Es de conocimiento público que el Alzheimer es una enfermedad neurológica progresiva e irreversible que afecta al cerebro, el pensamiento, la memoria y el lenguaje; es la causa más común de demencia y se caracteriza por pérdida gradual de la memoria y un progresivo deterioro de las actividades básicas de la vida diaria y cambios de conducta.

Se recomienda informarse acerca de la enfermedad para prever mejores cuidados y optimizar la calidad de vida del paciente, identificar de manera temprana los factores de riesgo que puedan modificarse y permitan estilos de vida saludables y el diseño de ambientes seguros, la estimulación sensorial y las terapias combinadas.

La importancia de aprender a identificar los signos y señales de alarma que se presentan en tres etapas, la primera se caracteriza por el olvido de eventos recientes, afectaciones en la orientación de tiempo y espacio, dificultad para memorizar la fecha y tomar decisiones, dificultad para iniciar una conversación, desmotivación, ánimo disminuido, tristeza, desinterés, irritabilidad, impulsividad, trastornos del sueño y apatía.

En la segunda etapa suele presentarse psicosis (pierden contacto con la realidad y pueden presentar trastorno de la percepción – delirios, alucinaciones etc.), desinhibición, apatía, agitación y agresividad.

Mientras que la tercera etapa revela datos de daño cortical (corteza cerebral) manifestándose con incontinencia urinaria e intestinal, trastornos de la alimentación y pérdida de la autonomía, independencia y de la expresión facial. (enlineadirecta.info)