Reynosa, Tamaulipas.- Una mujer migrante proveniente de Guatemala dio a luz en un sanitario del Hospital General de Reynosa, Tamaulipas; luego que le pidieron esperar su turno para recibir atención médica.

Actualmente la madre y el bebé se encuentran en buen estado de salud en el albergue Senda de Vida, de esta misma ciudad, donde esperan recibir respuesta de asilo por parte del gobierno de Estados Unidos.

LE PIDEN ESPERAR: TENÍA PROGRAMADO UN PARTO POR CESÁREA

Todo ocurrió en la víspera de la navidad, la madrugada del 19 de diciembre, cuando Kimberly Sanabria comenzó a presentar las contracciones de parto, por lo que fue canalizada al Hospital General de Reynosa.

Los médicos le pidieron esperar porque tenían programado un parto por cesárea, la extranjera se dirigió al baño y ahí parió.

«Ya no aguantaba, tuve sensación de ir al baño y fue ahí cuando sentí que ya iba a nacer y yo misma lo recibí, le llamé a mi compañera y ella le habló los paramédicos», dijo.

¡»Karla, Karla»!, llamó a gritos a su compañera; en pocos segundos llegaron enfermeras y camilleros, al recién nacido lo llevaron al área de pediatría y a Kimberly a un área especial para su valoración.

SE NIEGAN A ATENDERLA EN EL HOSPITAL MATERNO INFANTIL

Kimberly comenta que pretendía atenderse en el Hospital Materno Infantil, pero por el simple hecho de no llevar una prueba de Covid-19 que la acreditara como negativo al virus, no fue recibida en ese centro médico.

«Ya me estaban haciendo todo el papeleo para mandarme al Materno Infantil, pero como no tenía una prueba de laboratorio me rechazaron; solo llevaba una prueba, pero era de acá y entonces me tuvieron que llevar al hospital general», comentó.

MANTIENE LA ESPERANZA DE CRUZAR A ESTADOS UNIDOS CON SU BEBÉ

Ahora el pequeño Tayron vive en el albergue Senda de Vida junto a su madre, el estado de salud de ambos es bueno, al nacer peso tres kilogramos y midió 49 centímetros.

Ambos esperan la respuesta de su asilo político en Estados Unidos, ya que esa es su meta desde que salieron de Guatemala.

Para Kimberly Sanabria no ha sido fácil, en su tierra natal se quedó sin empleo por la pandemia del Covid-19 y ese problema la obligó a dejar a su madre y dos hijos más.

«Yo trabajaba en la cocina de un hotel, pero cuando llegó la pandemia hubo recorte de personal y no encontré otro trabajo y me vine para acá, si uno no sale del departamento donde vive no consigue trabajo tan fácilmente. Mi deseo más grande es ver si me jalo a mis hijos para allá arriba también». (www.elsoldetampico.com.mx)