Tamaulipas.- El presidente de la Asociación de Hoteles en el Sur de Tamaulipas, Iñigo Fernández Bárcena dijo que los empresarios no logran entender el decreto gubernamental a través del cual se permite la reapertura gradual en 30 municipios, en el que entre otras cosas sí se permite la apertura de las iglesias con un 25 por ciento de capacidad pero mantiene cerrada la playa Miramar.

Comparó que un establecimiento cerrado, como pueden ser los templos religiosos, donde se congrega gente de diferentes colonias y el riesgo de contagio de Covid-19 puede estar en cualquier superficie que la persona toque, en un sitio turístico como las playas, que están al aire libre, en un espacio amplio y donde con excepción de las palapas -pero que se podrían clausurar- no hay probabilidad de contagios si se siguen los lineamientos y protocolos sanitarios.

“Haciendo el análisis de este último decreto hay partes que no logramos entender. La diferenciación por ejemplo entre algunos otros sitios que les permite reabrir, por ejemplo las iglesias que congregan personas; va gente de diferentes colonias, se juntan y les permiten en este decreto abrir sus puertas tres días a la semana con ocupación del 25 y por ciento. Mira, si voy a una iglesia es un espacio cerrado, confinado, y si tiene aire acondicionado es un aire que recircula o sea no hay ventilación natural, lo primero que haces es tocar puertas, una silla, bancas, cualquier superficie para un posible contagio, eso pasa en una iglesia o en una tienda, a diferencia de la playa”, explicó.

Y subrayó: “La Playa Miramar es extensa, hay facilidad para esparcir a la gente; para entrar no pasas por puertas ni sillas, las palapas se pueden clausurar, no hay nada que puedas tocar porque está a la intemperie, con ventilación natural, al aire libre. Abrir la playa al 25 por ciento al día de hoy no lo vemos tan riesgoso”.

Luego de que el pasado lunes el Comité Estatal de Seguridad en Salud estableció la reapertura gradual en Fase II para 30 municipios, excluyendo, a los de Tampico, Madero y Altamira, el presidente de la Asociación de Hoteles de la Zona Sur consideró que las autoridades sanitarias deberían haber incluido la apertura del 25 por ciento de su capacidad a la playa Miramar.

Cuestionó que si los museos están cerrados, al igual que las plazas, los parques y principalmente, la playa, difícilmente llegarán turistas y la situación económica en esta región de Tamaulipas continuará a la baja. Actualmente los hoteles solo dependen del turismo de negocios. pero esa medida solo ha traído un 24 por ciento de ocupación. (Gaceta.mx)