Ocampo, Tamaulipas.- ¿Tumbas en una edificación en ruinas? Esto es parte de lo que podemos observar en Ocampo, un municipio al sureste de Tamaulipas.

La misión de nuestra señora de la soledad de Igollo, como era llamada anteriormente, era un ex convento de franciscanos localizado a las afueras de la ciudad, precisamente a un kilómetro de ésta.

En la actualidad se le conoce solamente como «La Misión», un cementerio en desuso pero por lo impresionante de la estructura y las tumbas colocadas en el interior causan asombro y curiosidad en los visitantes. Podemos encontrar un aproximado de 30 tumbas localizadas dentro de la edificación.

La villa se fundó en 1749 por José de Escandón y constaba de sólo 400 habitantes que venían de otros estados de la república como San Luis Potosí, quienes se dedicaban a la agricultura.

En 1757 debido a una inundación fue que movieron la misión y la villa hacia terrenos más elevados que es donde se encuentran actualmente. Pero años más tarde, el convento fue saqueado durante la guerra de independencia y solo quedaron lo que en la actualidad observamos, las paredes de la construcción. Y con el paso del tiempo llegó a ser un cementerio de los franciscanos.

Hoy en día, ya no es usado como un campo santo, sin embargo e conserva en el lugar por lo impresionante y turístico que puede llegar a ser, los habitantes lo señalan como un lugar que tienes que visitar en el municipio de Ocampo.

Se puede acceder fácilmente una vez en el centro del municipio, pues es un camino muy sencillo y bastante conocido por los locatarios, se pueden observar tumbas que datan de los años ochentas e incluso más antiguas. (www.milenio.com)