Venezuela.- La oposición de Venezuela buscaría ayuda financiera y una renegociación de la deuda externa de la nación si fuera reconocida como el gobierno legítimo, dijo este martes Juan Guaidó, presidente de la Asamblea Nacional, en una entrevista con Bloomberg.

Desde que se convirtió en jefe de la legislatura este mes, Guaidó ha estado presionando agresivamente a los militares venezolanos y a gobiernos extranjeros para que lo reconozcan como mandatario legítimo en lugar del líder autoritario Nicolás Maduro.

En una declaración el 11 de enero, un grupo de inversionistas de bonos venezolanos dijo que reconocería a la Asamblea Nacional como «el único organismo legítimamente elegido» y que no negociaría la deuda con Maduro.

Los bonos soberanos del país han subido en enero en medio de especulaciones de que la disminución del apoyo a Maduro podría eventualmente provocar un cambio de régimen, luego de que los precios de la deuda han estado en los límites superiores la mayor parte del año pasado. Guaido, de 35 años, dice que con un nuevo liderazgo Venezuela podría obtener financiamiento fácilmente y hacer un trato con sus acreedores.

«Bajo el estado de derecho, tendremos elementos claros para obtener un nuevo financiamiento para impulsar la economía, estabilizar al país y atender a la industria petrolera», dijo Guaidó después de la sesión de este martes en el Congreso. «Con un nuevo gobierno, la deuda no solo se pagará, sino que podríamos refinanciar con la confianza de un gobierno que puede pagar».

PROTESTAS A NIVEL NACIONAL

Los opositores del gobierno en el país y en el extranjero se han unido a Guaidó, una cara nueva, quien afirma que la Constitución de Venezuela le permite actuar como presidente interino en ausencia de un gobierno legal. Reavivó a la oposición y está convocando manifestaciones en todo el país para el miércoles contra la autocracia socialista.

Guaidó dijo que las manifestaciones del miércoles, para conmemorar el 61 aniversario del nacimiento de la democracia en Venezuela, serán solo el comienzo de una larga lucha para atraer a la comunidad internacional y las fuerzas armadas, quienes durante mucho tiempo han sido el principal agente de poder en Venezuela.

«Estamos hablando de recuperar el orden constitucional», dijo. «No se trata de torcer los brazos, se trata de extender nuestras manos al Ejército».

«Queremos llegar a Rusia y China», dijo Guaidó refiriéndose a quienes han sido desde hace tiempo aliados internacionales de Maduro y quienes también han ofrecido financiamiento, mientras que otros le dan la espalda al gobierno autocrático.

‘MAL JUGADOR’

La semana pasada, la Asamblea Nacional declaró ilegítimo el gobierno de Maduro y adoptó medidas que pedían a los gobiernos extranjeros que congelaran los activos líquidos de Venezuela en el exterior y otra ofrecía una amnistía general a cualquier miembro de las fuerzas armadas que desertara del Ejército.

Guaidó indicó que los gobiernos simpatizantes en América Latina comenzaron a pedirle a los gobiernos de fuera de la región que congelen los activos de Venezuela en el extranjero para aislar aún más al partido socialista en el poder, al que calificó de «mal pagador».

«Maduro no protege a nadie, ni a los inversionistas, ni siquiera a su propia gente», dijo.

Venezuela no solo ha perdido el acceso a los mercados internacionales de capital, sino que los acreedores se están acercando. Los inversores en deuda han comenzado a agruparse para demandar más de 9 mil millones de dólares en pagos de bonos vencidos.

La urgencia aumentó después de que ConocoPhillips, con sede en Houston, y la minera canadiense de oro Crystallex International, lograron exprimir mil millones de dólares del gobierno al amenazar con reclamar los activos de Venezuela en el extranjero. (ElFinanciero.com.mx)