Matamoros, Tamaulipas.- Con lamentos, el señor Pascual desde temprana hora reinició la búsqueda de su hija, quien primero encontró el bolso y posteriormente vio el cuerpo flotando de su hija.

Desde la tarde del martes se reportó la desaparición de la joven que intentó pasar el río Bravo nadando, pero no lo logró.

En una lancha prestada, el padre de familia reanudó la búsqueda esta mañana, y cuando encontró el cuerpo, lo amarró y arrastró a la orilla.

«Este río está maldito», dijo Pascual.

El hombre gritó entre lágrimas mientras lamentaba que cuerpos de emergencia lo dejaron solo en la búsqueda y fue él quién encontró a su propia hija. (www.posta.com.mx)