Tamaulipas.- Se estima que en Tamaulipas unas cinco mil personas son buscadas por sus familiares, el camino lleno de dolor, llanto y algunas veces de frustración, no los hace perder la esperanza a quienes buscan a un ser querido.

Graciela Pérez Rodríguez, fundadora de la Asociación Ciencia Forense Ciudadana y galardonada con el premio Tulipán que el Gobierno de Holanda entrega a defensores de derechos humanos vive el drama en carne propia, con una “familia rota” por la desaparición de cinco de sus integrantes: su hija, su hermano y tres de sus sobrinos.

Los colectivos como el de Graciela, empezaron a hacer lo que ningún Gobierno estatal o municipal en Tamaulipas estaba dispuesto a realizar.

Entre los años 2010 y mediados del 2016, Graciela y otros integrantes de su colectivo empezaron a capacitarse en el extranjero y a realizar sus propias búsquedas en campo, registros de desaparecidos y tomas de muestras biológicas para identificar cuerpos.

A lo largo de seis años de búsqueda por su propia mano, Graciela ha encontrado en campo, más de 48 “fosas clandestinas”, de cada hallazgo, el Ministerio Público ha tomado conocimiento, en ninguno de los restos se ha identificado a los familiares de Graciela, pero ella no claudica en la búsqueda.

Hoy Graciela reconoce que por primera vez, se tiene interacción directa entre las víctimas y la Procuraduría de Justicia Local, tan es así que a ella le tocó formar parte del hallazgo y entrega de los restos de tres desaparecidos a las familias de su colectivo.

Una de estas desapariciones se registró en el año de 2012 y a través de una prueba de ADN, se identificó el cuerpo del desaparecido y se le entregó a su familia en diciembre de 2017.

“Tengo seis años en esto y no había viso que se entregaran cuerpos tan rápido, sobretodo de mis compañeros de colectivo, sí, la credibilidad ha sido gracias a esta cercanía que ya tenemos de alguna forma con la Fiscalía”.

Hoy Graciela Pérez está en Miguel Alemán, apoya los trabajos que la Procuraduría de Justicia de Tamaulipas realiza para la toma de muestras de ADN de los primeros 350 cuerpos que serán exhumadnos para identificarlos y colocarlos en el Cementerio Ministerial que tendrá una capacidad para albergar 500 cuerpos.

Estas muestras serán cotejadas con el ADN de aquellos que buscan a sus seres queridos, Graciela refiere que estas muestras debieron tomarlas a todas las familias desde que desapareció su familiar, el problema es que no todas han puesto una denuncia por la desaparición de su familiar, por ello destaca la importancia de la denuncia y de formar parte del banco de ADN. (ElMercurio.com.mx)