Tamaulipas.- Se prevé que los efectos de la sequía se extiendan durante lo que resta de abril y todo el mes de mayo, pues el pronóstico de lluvia abundante que permita una recuperación en los niveles de las presas del estado se dará hasta junio.

Actualmente, Tamaulipas tiene dos presas en el nivel más crítico de almacenamiento ya que están por debajo del 20% de su llenado, siendo estas la Falcón en Nueva Ciudad Guerrero y Las Blancas de Mier ambas en el norte, informó la Comisión Nacional del Agua.

El director general del Organismo de Cuenca Golfo-Norte de la Conagua, Felipe Chiw Vega señaló que de aquí al sexto mes del año habrá precipitaciones pluviales pero serán muy escasas y por debajo del promedio en esta temporada de estiaje.

“En el mes de abril tenemos un pronóstico muy bajo, va a llover 18 milímetros en promedio en el estado, cuando la media normal es de 39 mm, es decir, estamos un 54% abajo, va a estar crítico”.
Precisó que para mayo normalmente llueve 65 milímetros en promedio, pero este año solo se esperan ese mes 43 mm, un 34% menos, por lo que todavía vienen de seis a siete semanas difíciles.

Ya para junio, destacó, el pronóstico es de 109 milímetros, cantidad que sí rebasará el promedio respectivo, que es de 100 mm en ese mes. Con ello, dijo, ya se darán escurrimientos importantes que permitirán una recuperación en los niveles de presas y ríos, sobre todo en la frontera, que es donde se presenta la problemática más aguda por la sequía.

Chiw Vega refirió que en mayo empieza la temporada de huracanes y solo la presencia de alguno en las costas tamaulipecas, podría modificar el escenario, siendo benéfico para el sector de la agricultura, pero peligroso en algunas regiones debido a las inundaciones que generaría.

Por lo que respecta al nivel de almacenamiento del sistema lagunario Chairel en el sur del estado, refirió que la situación no es grave en la actual temporada de estiaje, pues está a un 67% con un nivel de 51 centímetros, mientras el año pasado para estas mismas fechas estaba en 20 cms.

El funcionario federal mencionó que el principal problema se da en otras regiones por la falta de escurrimientos importantes hacia las presas, afectando sobre todo a la agricultura. La zona más crítica, dijo, es el norte del estado, área que no está bajo su jurisdicción. (www.msn.com)