Tamaulipas.- A pesar de los esfuerzos institucionales, el suicidio en Tamaulipas sigue cobrando víctimas, por lo que se hace necesario reforzar las medidas preventivas para evitar que los trastornos en la salud mental sigan cobrando víctimas mortales.

Diputada Lidia Martínez López, expone que el suicidio es el acto por el cual un individuo decide poner fin a su vida de manera premeditada e intencional, por lo cual es una tragedia que afecta a las familias y amigos teniendo efectos desbastadores para los allegados de las personas que lo cometen.

Apunta que la Secretaría de Salud del Estado, no ha sido omisa en la atención de esta problemática social, ya que ha llevado a cabo jornadas de prevención de suicidio como sucede cada 10 de octubre fecha en que se conmemora el día mundial de la salud mental.

En esta fecha se en promueven medidas preventivas de identificaciones de riesgos y atención a los principales trastornos que orillan a las personas a cometer este acto, si bien es cierto, que que se ha actuado e invertido en el tema de la atención a la salud mental.

Puntualiza que también se debe admitir que las acciones especialmente en esta materia nunca serán suficientes para atender y brindar un mejor servicio a quienes padecen un trastorno psicológico, ya que la salud en general incluida la salud mental constituye un hecho que permite acceder al bienestar general de la población.

Por lo anterior se considera que las políticas públicas en materia de prevención del suicidio deben ser progresivas e ir fortaleciéndose constantemente, ya que ayudan a mejorar la calidad de vida de las personas afectadas al protegerlas contra los riesgos y amenazas propias de su afectación emocional.

Se apunta que el suicidio se puede producir a cualquier edad; por lo que en el año 2016 fue la segunda causa de defunción en el grupo de 15 a 29 años en todo el mundo y la sexta causa de muerte entre niñas y niños de entre 4 y 14 años.

Asimismo, se fundamenta que existen entre 8 y 10 intentos por cada suicidio en la población, teniendo su mayor incidencia en la adolescencia, la cual aumenta a partir de los 17 años, manteniendo una tasa estable hasta los 35 años para luego descender.

En iniciativa previa se considera indispensable que se aumente la sensibilidad de la comunidad y con ello superar el tabú para que se avance en la prevención del suicida, incluyendo políticas públicas, campañas y programas enfocados a fomentar un desarrollo integral sano y equilibrado. (enlineadirecta.info)