Reynosa, Tamaulipas.- La Asociación Civil Ayuda Humanitaria de Reynosa confirmó que existen más de 20 quejas por abuso sexual en el campamento migrante al norte de Tamaulipas.

Actualmente cohabitan más de mil migrantes entre adultos, jóvenes y niños -en su mayoría centroamericanos- que han sido objeto de dichos abusos, según versiones de Claudia Amparo Romero Fernández, presidente de la asociación en mención.

«Para empezar, vivir así es hacinamiento, niñas, niños, hombres, mujeres y adolescentes, todos se violan sus derechos humanos; tenemos abuso y venta de droga dentro del campamento», denunció.

Por ello exhortó a las distintas asociaciones civiles de Reynosa, así como a los tres órdenes de gobierno para que hagan lo propio a favor de los migrantes que se encuentran varados en Tamaulipas.

«Hacemos un llamado al DIF Reynosa para que tenga a niñas, niños, adolescentes y a sus padres en un refugio seguro donde no sufrían violación a sus derechos humanos, a su integridad moral y física», añadió Claudia Romero.

La activista dijo que es necesaria una reubicación urgente para las familias que traen niños, niñas y adolescentes; proyecto que señaló no le interesó a la exalcaldesa de Reynosa, Maki Esther Ortiz Domínguez.

«Espero que con el nuevo alcalde se haga algo digno, lo único que pedimos es un lugar cerca de aquí del río Bravo y las asociaciones civiles tanto de Estados Unidos como de México estaremos al pendiente de ellos como lo hemos estado haciendo desde enero», expresó Amparo Romero.

Entre la población migrante existe una vulnerabilidad rebasada debido a que se encuentran en un hacinamiento las 24 horas del día, sin ninguna actividad recreativa o productiva.

«Los niños deberían de tener actividades culturales, deportivas, educativas y los padres de familia deberían estar preocupados por el desarrollo de sus hijos, por cuidar su integridad física y moral». (www.elsoldetampico.com.mx)